Planificación de Proyectos para la Cooperación I – La identificación


Hola a todos y a todas

En entradas pasadas os mostraba qué es planificación de proyectos y qué no es planificación de proyectos para la cooperación.
Durante estas últimas semanas he recibido diferentes comunicados en la que se me pedía continuar con esta temática y profundizar en las partes de un proyecto.

Por esta razón, empiezo con esta línea de artículos que os ayudará a crear proyectos para la cooperación con un real propósito y bajo la visión de Tidus Coop.

Hoy, veremos la primera fase de todo este proceso; la identificación.

Y aunque parezca ser el punto más fácil de la planificación de proyectos, hay muchas cuestiones que deberíamos de replantearnos.
Por ejemplo…
¿No os ha pasado que habéis trabajado en algún ámbito profesional y la entidad responsable no tiene ningún estudio realizado que justifique su identificación de problemas? e incluso ¡estas mismas entidades no saben si existen otras agrupaciones que intervienen en la misma problemática! 

Así pues… empiezo:

¿Qué es la identificación? 

“Identificar un proyecto es tener una idea completa de su naturaleza, carácter, categoría, tipo y finalidad, lo cual se logra a través de una descripción amplia de este, definiendo y caracterizando la idea central de lo que se pretende realizar. Esta identificación es muy importante para que los participantes tengan una información completa del mismo.  Además, posibilita tener una concepción total y general del proyecto” – H. Cerda Gutiérrez (1999). Cómo elaborar proyectos. Santa Fe, Colombia: Cooperativa Editorial Magisterio.

Es decir:
La identificación es la primera fase de toda intervención con la que recopilamos información acerca de la realidad en la que consideramos que tal vez se podría llevar a cabo un proyecto. Trataremos de conocer cuál es el problema, a quiénes afecta, cuál es la situación que queremos alcanzar, cómo vamos a hacerlo y las posibilidades de lograrlo.

Por lo tanto, en esta fase deberíamos:

  • Identificar los diferentes colectivos y agentes sociales que se encuentran presentes en la realidad, señalando sus relaciones, sus problemas e intereses.
    Un truco para saber identificar los diferentes colectivos y agentes sociales es buscar por los directorios de recursos sociales de esa localización (municipio, vecindario, comunidad…etc). En cambio, en muchos de los casos, si no encontramos ninguno, siempre recomiendo que desde la entidad responsable de la intervención en cooperación, realice una como primera fase de la planificación de proyectos. Ya sea una general del terreno, como sólo los especializados en el ámbito interesado.
    Esa investigación sobre recursos, puede presentarse como una guía de recursos que promueva el conocimiento del trabajo en red.

    Desde mi experiencia, siempre que he llegado a X posición he preguntado por este documento previamente a iniciar cualquier tipo de trabajo. Y hasta el momento, no me he encontrado con ninguna entidad (institución u ONG) que disponga o haya realizado esta investigación previa. ¿Qué curioso no? ¿Cómo poder intervenir en X necesidad sin ni siquiera saber quiénes más están trabajando en ello? o ¡si es realmente lo más necesario! 

    Otro truco para el/la planificador/a de proyectos es tras haber realizado la investigación de recursos sociales, crear un mapa de relaciones entre éstas. Así tendrás una clara visión de los recursos posibles en tu ubicación para ajustarlo a las causas y consecuencias de la problemática en la que tengas pensado intervenir. 

  • Definir cuáles serán nuestros/as beneficiarios/as.
    Un/a buen/a profesional en la planificación de proyectos para la cooperación debe de saber sin ningún problema cuáles serán los/as beneficiarios/as o destinatarios/as y ¡ojo! acordaros de tener en cuenta a los/as directos/as como a los/as indirectos/as.
    – Los/as destinatarios/as o beneficiarios/as directos/as son quienes recibirán y se beneficiarán de las actividades del proyecto y en quienes esperamos ver reflejado los cambios expresados en los objetivos específicos de la intervención propuesta.– Los/as destinatarios/as o beneficiarios/as indirectos/as son los que no reciben el resultado de la intervención propuesta pero se verán beneficiados/as con la realización de la misma. Es en este tipo de destinatario/a o beneficiario/a donde observaremos y mediremos el impacto o los impactos del proyecto.

    Para definir los/as destinatarios/as o beneficiarios/as del proyecto describiremos las características de las personas o colectivo/s o sector/es de población a quién va dirigida nuestra intervención, haciendo referencia por ejemplo a su situación socio-económica; g

    énero, edad, problemática…Para ello, nos podemos ayudar de estudios realizados, estadísticas, datos demográficos, etc.
    En cambio, para el caso de las ONG que suelen trabajan con colectivos “cerrados” (por ejemplo, comunidades, colegios, agrupaciones varias (niños/as, con problemas de salud, mujeres…), los/as beneficiarios/as deben de estar bien definidos y bajo justificaciones basadas en “investigaciones bases” de su situación y no en observaciones externas y/o “suposiciones de la posible problemática”. Para ello, es aconsejable realizar investigaciones de necesidades para saber enfocar al beneficiario basado en su realidad.

  • Identificar los problemas más importantes e identificar sus causas.
    Como introducía en el punto previo, realizar una investigación de necesidades nos lleva a conducir también una investigación que defina los problemas que causan éstas.Dentro del mundo de la cooperación española, el método más utilizado es “El Enfoque de Marco Lógico” (EML). Este método no es que sea el mejor de todos, simplemente es el método que desde la cooperación española hemos estudiado más, en cambio desde mi punto de vista, es demasiado “abierto” y deja mucho a la suposición. En cambio, debemos saber cómo funciona y sobretodo saber realizar “análisis de problemas”.


    Este método, nos determinará cuál es el problema central que solucionaremos, sus causas y consecuencias. 
    (En esta entrada no os explicaré el EML, en cambio si queréis dejamos pendiente esta información para más adelante). En cambio un enfoque (visión TIDUS COOP.) que si estoy iniciando en mis trabajos en esta fase de la identificación es “integrar los procesos de anticooperación en las causa y consecuencias de los problemas“.

    Es decir, si el problema es por ejemplo “no acceso básico (OMS) a agua potable” deberíamos de redactar en las causas los posibles factores que estén impidiendo este acceso básico a agua potable, y también, las interferencias negativas de las empresas, fábricas/factorías, multinacionales en el recurso.

  • Definir el camino a seguir en la solución de un problema.
    Definir el “caminio” dependerá de la problemática. En cambio, un buen truco es ajustar el enfoque de ésta a aquellas consecuencias identificadas en el árbol de problemas por las que quieres cambiar para conseguir otra realidad.
  • Priorizar la mejor alternativa de intervención.
    A través de mis años en cooperación, y la creación de guías de recursos he podido comparar intervenciones diferentes dentro de un mismo territorio y ámbito. De ahí la importancia de conocer qué entidades trabajan en el mismo problema (punto1).  Hoy en día todavía existe una visión en las intervenciones que me inquieta; se trata de replicar las mismas metodologías de intervención que en otros aspectos sí “funciona”. A esto me refiero a que el/la planificador/a puede tener en cuenta qué resultados dan ciertas intervenciones pero no por ello, debe de ser la misma 100% para nuestra propuesta.Es más, por ejemplo, desde las ONGD me dan, en muchas ocasiones, la sensación de que son pequeños núcleos de réplicas del sistema del Norte Global sin tener en cuenta que no están bajo el mismo modelo (político, económico, social, cultural…etc.)
    A consecuencia de poder tener constancia de esta visión en no copiar intervenciones, la búsqueda de alternativas (de autogestión, sostenibilidad…) nos sugiere una nueva perspectiva para promover a un real desarrollo.
  • Asegurar que las decisiones adoptadas actúen sobre las causas y no sobre los síntomas más superficiales.
    Por último, asegurarte que tus intervenciones vayan a actuar sobre las causas es un buen enfoque para la identificación, más que en ir solucionando consecuencias.
    (Podríamos decir que es “arrancar el problema de raíz)
    Además, si usamos la visión TIDUS COOP en la que se incluye la anticooperación como causa de los problemas a través del EML… nos volvemos a encontrar, en este punto, que las influencias negativas son las que causan X problema y por las que hay que intervenir

    (punto3).Podríamos decir que las entidades en cooperación podrían identificar, por ejemplo, X práctica dirigida desde alguna multinacional, acusarla como promotor de la problemática y los actores que forman parte en la cooperación (organismos, estados, etc.) a través de los presupuestos intervenir para reducir y eliminar esta práctica negativa. Suponiendo que estos actores no están condicionados por esos mismos promotores de anticooperación.

— Las preguntas que deberíamos de responder en esta fase serán:

¿Cuál es el problema que se quiere resolver?
¿A quiénes afecta?
¿Qué situación queremos lograr?
¿Cómo vamos a hacerlo?
¿Con quién lo haremos?
¿Cuánto costará?
¿Es pertinente?

Gracias a la identificación conoceremos el marco en el que se desenvolverá la acción, cuáles son sus problemas, cuáles de entre las potencialidades de la comunidad se pueden utilizar en el proyecto, sus intereses, las causas que generan esa situación, y a partir de estos elementos, qué tipo de intervención se debe realizar.

Por último, ¡RECUERDA! en la identificación encontrarás muchas variables y no podemos intentar arreglarlo todo. Para ello, la idea de un proyecto surge de la intersección de la respuesta a estas tres preguntas:

  1. ¿Qué queremos/deseamos hacer? – Políticas que se derivan de la programación
  2. ¿Qué podemos hacer? – Las técnicas, recursos y capacidades disponibles.
  3. ¿Qué es necesario hacer? – Las necesidades identificadas.

Sin título

No os perdáis en la siguiente entrada ” la formulación y el diseño“.

“NINGÚN PAÍS NI SOCIEDAD ES POBRE. NOS EMPOBRECEN SISTEMAS OPRESORES”
TIDUS COOP.

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4 comentarios en “Planificación de Proyectos para la Cooperación I – La identificación”

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